VPH y colposcopía: ¿cuándo es necesario realizarla?
Recibir un resultado positivo para el virus del papiloma humano (VPH) puede generar preocupación. Una de las primeras preguntas suele ser: ¿esto significa que tengo cáncer?
La respuesta es no. Tener VPH no significa tener cáncer de cuello uterino. El VPH es una infección muy frecuente y, en la mayoría de las personas, el sistema inmunitario logra controlarla espontáneamente.
Sin embargo, algunos tipos de VPH considerados de alto riesgo pueden permanecer durante varios años y provocar cambios en las células del cuello uterino. Por eso es importante interpretar cada resultado correctamente y determinar si se necesita seguimiento, repetir una prueba o realizar una colposcopía.
¿Qué es el VPH?
El virus del papiloma humano comprende un amplio grupo de virus que se transmiten principalmente mediante el contacto íntimo de piel y mucosas.
Existen tipos de bajo riesgo, que pueden ocasionar verrugas genitales, y tipos de alto riesgo, asociados con alteraciones celulares que, si persisten y no reciben seguimiento, podrían evolucionar con el tiempo.
La infección suele ser silenciosa: muchas personas no presentan síntomas y pueden haber adquirido el virus meses o incluso años antes de detectarlo.
Por esta razón, un resultado positivo no permite determinar cuándo se produjo la infección ni implica una infidelidad.
¿Qué significa tener una prueba de VPH positiva?
Un resultado positivo indica que se detectó uno de los tipos de VPH incluidos en la prueba. No confirma la presencia de cáncer y tampoco significa automáticamente que exista una lesión precancerosa.
Para decidir el siguiente paso, la ginecóloga debe considerar:
- El tipo de VPH detectado, especialmente si corresponde a los genotipos 16 o 18.
- El resultado de la citología o prueba de Papanicolaou.
- La edad de la paciente.
- Los resultados de controles anteriores.
- La persistencia del virus en pruebas sucesivas.
- Antecedentes de lesiones o tratamientos cervicales.
- Embarazo, inmunosupresión y otros factores clínicos.
Dependiendo del riesgo individual, puede recomendarse repetir las pruebas después de un periodo determinado o examinar el cuello uterino mediante una colposcopía.
¿Qué es una colposcopía?
La colposcopía es un examen que permite observar detalladamente el cuello uterino, la vagina y, cuando es necesario, la vulva.
Se utiliza un equipo llamado colposcopio, que proporciona iluminación y aumento. El aparato permanece fuera del cuerpo. Durante el procedimiento se colocan soluciones especiales sobre el cuello uterino para identificar áreas que requieran una evaluación más cuidadosa.
Si se observa una zona sospechosa, la ginecóloga puede tomar una pequeña muestra de tejido o biopsia para analizarla en el laboratorio.
La biopsia es la que permite determinar con mayor precisión si existen cambios celulares y cuál es su grado.
¿Cuándo puede recomendarse una colposcopía?
No todas las pacientes con VPH positivo necesitan una colposcopía inmediata. Su indicación depende del riesgo estimado a partir de los resultados actuales y los antecedentes.
Puede recomendarse en situaciones como:
- Detección de determinados tipos de VPH de alto riesgo.
- Papanicolaou con alteraciones celulares.
- Persistencia del VPH en controles sucesivos.
- Combinación de una prueba de VPH positiva y una citología anormal.
- Antecedentes de lesiones precancerosas del cuello uterino.
- Hallazgos sospechosos durante el examen ginecológico.
El seguimiento debe individualizarse. Dos pacientes con un resultado aparentemente similar podrían necesitar conductas diferentes según su edad, pruebas anteriores y antecedentes médicos.
¿Cómo se realiza la colposcopía?
La paciente se coloca en la misma posición utilizada para un examen ginecológico habitual. Se introduce suavemente un espéculo para visualizar el cuello uterino y después se aplican soluciones que ayudan a diferenciar las células normales de las áreas que necesitan evaluación.
El colposcopio no entra en contacto directo con el cuerpo. El examen suele durar aproximadamente entre 10 y 20 minutos, aunque puede tomar un poco más si es necesario realizar una biopsia.
La aplicación de las soluciones puede producir una ligera sensación de ardor. Si se toma una muestra, algunas pacientes sienten un cólico breve o un pequeño pinchazo.
¿Cómo prepararse para una colposcopía?
Antes del examen es recomendable seguir las indicaciones proporcionadas durante la consulta. De manera general:
- Informa a tu ginecóloga si estás embarazada o existe la posibilidad de embarazo.
- Comunica si tomas anticoagulantes o tienes problemas de coagulación.
- Evita relaciones sexuales, tampones, duchas vaginales y medicamentos o cremas intravaginales durante las 24 a 48 horas anteriores, salvo indicación médica diferente.
- Lleva tus resultados anteriores de VPH, Papanicolaou, biopsias o tratamientos.
- Si es posible, agenda el examen cuando no tengas una menstruación abundante.
Puedes llevar un protector diario, ya que después del procedimiento podría presentarse una pequeña secreción.
¿Qué ocurre después del examen?
Cuando no se realiza una biopsia, generalmente es posible retomar las actividades normales inmediatamente.
Después de una biopsia puede aparecer manchado leve, secreción oscura o molestias similares a un cólico durante algunos días. La ginecóloga te indicará cuánto tiempo debes evitar relaciones sexuales, tampones y productos intravaginales mientras cicatriza el cuello uterino.
Debes solicitar atención si presentas sangrado abundante, dolor intenso, fiebre o secreción con olor desagradable.
¿Qué pueden indicar los resultados?
La colposcopía puede mostrar un cuello uterino sin lesiones visibles o identificar una zona que necesite biopsia.
El resultado de la biopsia puede informar:
- Tejido normal o cambios benignos.
- Inflamación.
- Lesiones de bajo grado, que con frecuencia se controlan mediante seguimiento.
- Lesiones de alto grado, que podrían requerir tratamiento para prevenir su progresión.
- En casos poco frecuentes, hallazgos compatibles con cáncer.
Una lesión precancerosa no es lo mismo que cáncer. Detectarla oportunamente permite vigilarla o tratarla antes de que evolucione.
¿Se puede prevenir el cáncer de cuello uterino?
Sí. La vacunación contra el VPH, las pruebas de detección realizadas en los intervalos recomendados y el seguimiento adecuado de los resultados anormales reducen considerablemente el riesgo.
Aunque una paciente haya recibido la vacuna, debe continuar con los controles ginecológicos indicados para su edad y antecedentes.
También es importante acudir a consulta si presenta sangrado después de las relaciones sexuales, sangrado entre menstruaciones, flujo persistente o dolor pélvico, sin esperar al siguiente control preventivo.
Un resultado positivo requiere seguimiento, no miedo
El VPH es muy frecuente y puede permanecer sin síntomas. Lo importante no es alarmarse, sino interpretar correctamente el resultado y cumplir el seguimiento recomendado.
Si recibiste un resultado positivo para VPH, un Papanicolaou alterado o te indicaron realizar una colposcopía, una valoración ginecológica permitirá determinar el paso más adecuado para tu caso.
Agenda tu consulta o colposcopía con la Dra. Cristina Ramadan en Quito, en el sector de la avenida Suecia y Finlandia.
Trae tus resultados anteriores para poder realizar una evaluación integral y establecer un plan de seguimiento personalizado.
Este artículo ofrece información educativa y no sustituye una valoración médica individual.
